Que la red se ha constituído en un fenómeno mediático no es una novedad sino un hecho constatado. Algunos comienzan a equiparar su poder político a lo que supuso el cine a mitad de los años 40 otros creemos que lo alcanza y lo supera. Internet constituye una herramienta política participativa e inteligente de gran repercusión en la opinión pública.
Los políticos comienzan a adaptarse a los tiempos que marca la tecnología y, como no, nuestro protagonista aún de moda, el marketing viral, viene siendo un herramienta innovadora en términos de acciones políticas, de concienciación social y suponemos que de aquí a muy poco de intenciones electoralistas. Como siempre, al frente de su uso y consciencia aparecen los estadounidenses, quienes se estrenaron en su camino a las elecciones con dos videos musicales¨ para hacerse notar y buscar nuevos medios en su necesidad de captación de votos. El marketing viral político tiene un amplio abanico de posibilidades, siempre buscando notoriedad o crítica en el rival contrario. Obama girl con más 4 millones de visitas en el portal youtube, fue el revulsivo viral del candidato a senador Obama, teniendo su equivalente en el exitazo Hilary’s song, referente a la mujer del ex presidente americano Bill Clinton. Estos videos son auténticas herramientas políticas que marcan una fuerte impronta en la opinión pública. Su rápida expansión así como su carácter provocativo pueden potenciar en cuestión de días una buena o mala percepción en términos de imagen de marca, circunstancia que, trasladada a los partidos políticos es de vital importancia en la percepción del ciudadano de una u otra actividad ideológica.
En nuestro país como en el resto de Europa, existe cierta tendencia a satirizar e incluso atacar por donde más duele. En el correr del 2007 hemos visto algunos buenos vídeos virales que ridiculizan o muestran las carencias políticas del otro rival. En España hemos visto casi por primera vez un vídeo lanzado en el marco de una campaña encubierta de marketing viral de contenido político con el vídeo del “escaño de Zapatero”, su producción no emanaba de un partido político propiamente dicho sino de una ONG que reclamaba a los políticos mayor concienciación social. Revulsivo en su momento y de gran impacto en el resto de medios, los políticos españoles decidieron entrar en el apasionante mundo del marketing viral.
El primero de los videos virales, organizados por el PSOE buscaba precisamente eso, la provocación y la sátira. Simulando un conocido programa de la televisión privada española, un concursante del PP respondía de manera ignorante y ridícula a unas preguntas relacionadas con cuestiones políticas, históricas y sociales. La respuesta a este vídeo por parte del partido rival no se hizo esperar, pero como en todo, el que tiene la idea y la pone en práctica por primera vez, cuenta ya con un margen de ventaja.
Acciones virales que comenzarán a plantearse en los próximos meses, ya que entiendo que si las elecciones están a la vuelta de la esquina e Internet es un vehículo a explotar ahora más que nunca, nadie querrá dejarse en el tintero (partidos políticos o particulares políticamente acérrimos) el soltar algún vídeo en la red de esos que no paran de comentarse, abrir debate en la opinión pública y al fin y al cabo, crear notoriedad. Notoriedad en este caso, con mucho en juego de por medio.
Miguel Aguirre (scm-medialab)
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Etiquetas: marketing politico, vídeo, viral